Protección anticorrosiva

PROTECCION ANTICORROSIVA EN EL PROCESO DE REVESTIMIENTO

Publicado: 03 de septiembre, 2014 | Etiquetas: - - - - - - - - -

La corrosión provoca la contaminación de productos, la pérdida de propiedades mecánicas, de calor y conductividad eléctrica y es la causa de problemas de seguridad y de la presencia de un mal aspecto de los equipos y estructuras.

Los metales obtenidos a partir de los minerales extraídos de la tierra, tienden en un rápido proceso de desintegración a volver a su estado natural. Transformados en equipos, estructuras y objetos útiles, sin la debida protección, pierden su apariencia e integridad por lo que denominamos “corrosión”, que se puede definir como el retorno de los materiales a su estado original.
Combatir la corrosión del acero es de gran importancia, por ser el metal más utilizado en la construcción de equipos, estanques, tuberías y elementos estructurales. No obstante otros materiales tales como el concreto, el acero galvanizado, el aluminio y hasta el mismo acero inoxidable, también sufren degradación,
dependiendo del medio al que están expuestos.
Los problemas de corrosión ocurren en los más variados sectores de nuestra economía, tales como industrias siderúrgicas, químicas, petroquímicas, petrolíferas, navales y portuarias, de la celulosa y el papel, del azúcar y el alcohol, minería, fertilizantes, alimentación, medicamentos, etc.
La corrosión produce pérdidas económicas directas e indirectas. Las pérdidas económicas directas son las provocadas por la sustitución de equipos afectados por la acción de la corrosión y las relacionadas con el mantenimiento de los procesos de protección anticorrosiva. Las pérdidas económicas indirectas son las más difíciles de evaluar debido a su complejidad e incluyen paralizaciones accidentales que causan la interrupción de los procesos productivos en la industria, pérdidas de producto como consecuencia de derrames de material en recipientes, contaminación del producto debido a un subproducto de la corrosión y finalmente pueden causar desastres envolviendo la pérdida de vidas humanas. La infinidad de problemas originados por la acción de la corrosión, exigen una infinita versatilidad de soluciones. Superficies metálicas debidamente revestidas adquieren una segura protección y resisten a la acción de los elementos corrosivos
mas variados.
La creación de barreras de protección, reduciendo y eliminando el contacto de los productos químicos, humedad y oxígeno con las superficies básicas, constituye un cuidado de mantenimiento indispensable, que se revierte en beneficios económicos.
Las barreras protectoras varían en sus espesores, desde una fina capa de pintura de algunos micrones, hasta la aplicación de revestimientos de alto espesor. Estas barreras protectoras también varían considerablemente en cuanto a su composición, desempeño y costo. Las pinturas anticorrosivas, que son las barreras más económicas en el combate contra la corrosión, son aplicadas como películas líquidas que por evaporación de solventes y/o por reacción química forman una película de protección continua. Bajo condiciones ideales, una pintura anticorrosiva debidamente aplicada, resistirá la penetración de productos agresivos para el substrato, reduciendo el efecto de la acción corrosiva.